Para qué sirve medir tu velocidad al escribir y obtener un certificado WPM, y qué tipo de prueba te conviene elegir

Captain Ratatype · 15 Jun 26 · 8 min de lectura · 892 vistas

Todos los días pasamos horas frente al teclado: escribimos correos, mensajes, reportes y comentarios en plataformas de trabajo. Sin embargo, muchas personas no tienen idea de qué tan rápido escriben en realidad. Esa velocidad se mide en WPM (words per minute, o palabras por minuto) y hoy puede ser una habilidad tan relevante como saber usar Excel o comunicarse en inglés: en algunos puestos, puede marcar la diferencia entre conseguir el trabajo o quedarse fuera.

Vamos a aclarar para qué sirve de verdad medir tu velocidad de mecanografía, en qué casos y para qué empleos te van a pedir un certificado WPM y, sobre todo, cuál de los tests te conviene hacer: el de 1, 2 o 5 minutos.

Qué es un certificado WPM y por qué te conviene tener uno

Un certificado de velocidad de escritura es, en pocas palabras, un comprobante de qué tan rápido y con cuánta exactitud tecleas. Ahí aparecen tu nombre, tu marca en WPM (o en caracteres por minuto), tu porcentaje de precisión y la fecha en que lo hiciste. Dicho de otro modo, es la evidencia objetiva de una habilidad que, sin él, solo podrías «prometerle» de boca a quien te va a contratar.

Y justo ahí, en lo «objetivo», está el chiste. Cualquiera puede poner «manejo avanzado de computadora» o «tecleo rápido» en su CV. El certificado agarra esa promesa y la vuelve un número concreto que sí se puede comprobar.

Argumento 1. Muchas empresas lo piden sin rodeos

Y no es un cuento para venderte algo: en un montón de puestos, el test de mecanografía es un requisito formal para que te contraten. Aquí van algunos casos reales.

Sector público

  • En California, si te postulas a plazas de oficina como Office Assistant (Typing) u Office Technician (Typing), tienes que entregar un certificado sacado de un examen de 5 minutos, con cuando menos 40 WPM.
  • Las plazas administrativas del gobierno federal de EE. UU. (según el estándar de la OPM) piden entre 35 y 40 WPM, mientras que en el Civil Service británico y en el NHS la barra sube a 50–60 WPM. 
  • En el servicio público de Canadá y Australia no solo te miden la rapidez, también la exactitud — ahí lo de «rápido pero con errores» de plano no pasa. Y en la India, el test de mecanografía es parte normal de los exámenes de la Staff Selection Commission.

Captura de datos y atención a clientes

Para quien se dedica a la captura de datos, lo normal es pedir de 50 a 60 WPM con 95 % o más de precisión, y para los agentes de chat en vivo y el personal de soporte, de 50 a 65 WPM. Aquí es donde más seguido te ponen a prueba: lo rápido que tecleas decide cuántos clientes alcanzas a atender por turno.

Puestos muy especializados

  • Los taquígrafos judiciales (estenógrafos) en EE. UU. sacan la certificación de la NCRA, que exige de 180 a 225 WPM — esa ya es otra liga, pero deja claro qué tan en serio se toma esta habilidad donde un error cuesta caro.

Por cierto, Ratatype aparece entre los proveedores reconocidos de este tipo de certificados, al lado de Typing.com y TypingTest.com, así que un certificado nuestro cuenta como evidencia válida.

Ya te contamos a detalle a quién le piden un certificado de mecanografía para trabajar — si tu próximo puesto sale en esa lista, más te vale prepararte desde antes.

Tip: aunque la vacante no lo pida de manera abierta, nunca sabes si el tema va a salir en la entrevista. 5 minutos de examen son muy poco a cambio de quedarte tranquilo.

Argumento 2. El certificado le da fuerza a tu CV y a tu LinkedIn

Pongamos dos candidatos con exactamente la misma experiencia. Uno nada más trae en el CV «buena redacción, cuidadoso con los detalles». El otro trae lo mismo, pero le suma el renglón «Velocidad de escritura: 65 WPM, 98 % de precisión (certificado de Ratatype)». ¿De cuál se va a acordar el reclutador?

El certificado juega a tu favor en varios frentes al mismo tiempo:

  • En el CV y la carta de presentación — como una habilidad concreta y medible en la sección de aptitudes. Sirve un montón para puestos administrativos, de trabajo remoto y de primer empleo, donde todavía no tienes mucha experiencia pero necesitas demostrar que sabes.
  • En tu perfil de LinkedIn — puedes subir el certificado como una publicación propia o meterlo en la sección de logros. Es una señal de que dominas lo digital y de que te tomas en serio tus herramientas de trabajo.
  • En la entrevista — mientras los demás contestan con frases genéricas, tú sueltas un dato exacto que te hace destacar y le quita dudas de encima a quien contrata.

Lo mejor de todo: no necesitas título, ni cursos, ni años de trayectoria. Es una habilidad que compruebas en unos cuantos minutos y que en el CV se ve muy sólida. Y si nunca has hecho un test — nunca es tarde para arrancar.

Argumento 3. El test te dice en qué nivel andas de verdad

Aunque por ahora no te haga falta un certificado, el test vale la pena aunque sea por una sola cosa — saber la neta de cómo escribes. Casi nadie calcula bien su propia velocidad: unos se ven peor de lo que son y otros juran que teclean «rapidísimo»… hasta que les aparece el número.

Según nuestros datos de más de 506,000 tests, la mediana ronda las 35 palabras por minuto. Para muchas tareas de oficina alcanza, pero de ahí a un nivel verdaderamente cómodo (60+ WPM) todavía hay buen camino por recorrer. Un examen de 5 minutos te muestra clarito:

  • en qué nivel andas — desde «teclear con dos dedos buscando las letras» hasta el 5 % de los más veloces;
  • si te conviene meterle tiempo a subir tu velocidad o si eso ya dejó de ser tu cuello de botella;
  • dónde está tu talón de Aquiles — la rapidez, la precisión o las dos cosas juntas.

Es como subirte a la báscula antes de armar tu rutina de ejercicio. Sin un número de arranque no vas a notar avances y la motivación se te esfuma rapidito. En cambio, cuando ya tienes la cifra enfrente, te entran las ganas de superarla.

4 razones más para hacer el test hoy mismo

Aparte de los tres argumentos principales, hay otras cuantas razones de las que poco se habla:

  1. Evidencia objetiva de lo que sabes hacer. El test califica la habilidad en sí — sin importar tu título, tu edad ni tu experiencia. Para la empresa es una forma pareja de comparar candidatos, y para ti — la oportunidad de ganar por talento y no por palancas.
  2. Ahorras tiempo — el tuyo y el de la empresa. Quien teclea rápido saca más trabajo por turno y termina menos cansado. Según nuestras cuentas, pasar de 35 a 60 WPM le ahorra cerca de 20 días laborales al año a alguien que pasa varias horas diarias frente a la computadora.
  3. Motivación y seguimiento de tu avance. Hacer tests seguido convierte ese «quiero teclear más rápido» tan abstracto en un juego concreto contra tus propios récords. Ver cómo tus 38 WPM se vuelven 55 — es el mejor empujón para seguir practicando.
  4. Una prueba de aguante. Teclear contra reloj revela cómo sostienes velocidad y precisión bajo presión — que es justo como se siente trabajar con una fecha límite encima.

¿Cuál test conviene: de 1, 2 o 5 minutos?

Esta pregunta pesa más de lo que crees, porque cuánto dura el test cambia directamente el resultado.

  • El test de 1 minuto — es un arranque a toda velocidad. Te alcanza para «agarrar vuelo» y soltar casi tu mejor marca, pero no para cansarte. Por eso tu velocidad de un minuto suele salir de 10 a 20 WPM más alta que en una tirada larga. Está perfecto para calentar a diario, para una checada rápida o para echar reta con tus amigos. 
  • El test de 2 minutos — es el punto medio ideal para entrenar. El cansancio ya empieza a pegar, así que el resultado es más honesto que el de un minuto, y casi no te quita tiempo. Buen formato para ir checando tu avance mientras aprendes.
  • El test de 5 minutos — es el bueno para el certificado. Y no es por casualidad: las empresas eligen 5 minutos a propósito, porque no les importa el jalón de un velocista, sino que aguantes el ritmo igual que lo vas a aguantar toda la jornada. Esa misma dependencia pública de California pide el certificado justo de un examen de 5 minutos. Si alguien presume 80 WPM basándose en un resultado de un minuto, en un turno real de 8 horas con exigencia de 80 WPM lo más seguro es que «se le caiga el teatrito».

En resumen, fácil:

  • quieres calentar, checar tu tope o echar reta — 1 minuto;
  • estás entrenando y quieres ver tu avance sin trampas — 2 minutos;
  • necesitas un certificado para el CV, LinkedIn o la empresa — mejor 5 minutos.

En Ratatype tienes todos estos formatos: un test rápido para checarte a ti mismo y el test completo de 5 minutos que te genera el certificado con tu resultado.

Cómo sacar tu certificado en Ratatype

Te lleva, literal, unos cuantos minutos:

  1. Entra a la página de tests y haz el de 5 minutos.
  2. Recibe tu certificado con tu nombre, tu velocidad en WPM, tu precisión y la fecha — disponible en 10 idiomas.
  3. ¿No te convenció tu resultado? Entrena con el tutor y repite el test las veces que quieras — el certificado se queda con tu mejor marca.

No hay tope de intentos: cuando quieras regresas, subes tu velocidad y actualizas el certificado con un resultado más nuevo y mejor.

Sacar mi certificado WPM

Preguntas frecuentes

¿En serio se necesita un certificado WPM para un empleo? 

En algunos puestos — sí, viene tal cual en los requisitos de la vacante (sector público, captura de datos, atención a clientes, áreas administrativas). En los demás no es obligatorio, pero suma harto en el CV y en la entrevista.

¿Cuál test te conviene para un certificado — de 1, 2 o 5 minutos? 

Para certificado — mejor el de 5 minutos. Refleja tu aguante real de trabajo, mientras que los más cortos te inflan el número y van más para calentar y entrenar.

¿Qué velocidad de escritura se considera buena?

Para puestos de oficina — por lo regular de 40 a 60 WPM con 95 % o más de precisión; para captura de datos y soporte — de 60 WPM para arriba. La mediana entre quienes usan Ratatype anda por las 35 WPM, así que casi todos tienen de dónde mejorar.

¿Se puede poner el certificado en LinkedIn y en el CV? 

Claro. Es de mucha ayuda para puestos administrativos, de trabajo remoto y de primer empleo. Puedes presumirlo en una publicación en redes sociales y agregarlo a tu perfil de LinkedIn.

¿Y si te sale bajo el resultado? 

No te agüites — la velocidad de escritura se entrena. Ponte a practicar con el tutor de Ratatype 15 minutos al día y vuelve a hacer el test. El certificado siempre lo puedes actualizar a una mejor marca.

¿No sabes en qué nivel andas? Averígualo ahorita mismo — es gratis y te toma menos que un descanso para el cafecito.

Hacer el test en Ratatype


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